De qué hablar al conocer a los padres de tu pareja: qué decir

Al conocer a los padres de tu pareja, habla sobre todo de ellos y de lo que les gusta: su casa, su comida, su ciudad, sus aficiones y cómo era tu pareja de pequeña. Antes, pregunta a tu pareja tres cosas: cómo saludarlos, si tratarlos de tú o de usted y qué temas evitar. Ofrece ayuda en la mesa, alaba la comida con algo concreto y deja la política, el dinero y los planes de boda para más adelante.

Antes de ir: cinco preguntas para tu pareja

La mejor preparación no está en esta página, sino en tu pareja. Hazle estas preguntas unos días antes:

  1. ¿Cómo los saludo? ¿Un beso, dos besos, la mano, un abrazo? Cambia mucho entre familias y países.
  2. ¿Tú o usted? Y si es usted, ¿con «don» y «doña» o por el nombre?
  3. ¿Qué les gusta? Una afición, un equipo, un programa, el huerto, los nietos de la vecina. Algo con lo que puedas abrir.
  4. ¿Qué temas evito? Siempre hay alguno: un tío del que no se habla, la política, el trabajo de tu pareja.
  5. ¿Llevo algo? Postre, vino, flores. En muchas casas se agradece; en otras, el vino puede no encajar.

Pide también un dato concreto de cada uno: «Tu padre hace pan en casa», «Tu madre acaba de jubilarse». Te dará una primera pregunta que no suena a fórmula.

Los primeros dos minutos

Lo que más se recuerda es la entrada. Mira a cada uno, sonríe, di tu nombre aunque ya lo sepan y da las gracias por invitarte.

Ejemplo en Madrid: «Hola, soy Javier. Muchas gracias por invitarme, Carmen. Os he traído una tarta de la pastelería del barrio de Lucía, que me ha dicho que os gusta.»

Ejemplo en Guadalajara, México: «Buenas tardes, señora Rosa, mucho gusto. Gracias por recibirme en su casa. Le traje un postre, espero que les guste.»

Ejemplo en Buenos Aires: «Hola, Graciela, ¿cómo estás? Soy Martín. Gracias por la invitación, traje un vino para el asado.»

Después, una observación sobre la casa o el sitio: «Qué luz tiene este salón» o «Lucía me ha hablado mucho del limonero del patio». Es fácil de decir y abre conversación.

¿Tú o usted?

Depende de la familia y del país. En España, lo habitual con los padres de la pareja es tutear, sobre todo si ellos te tutean primero, aunque en algunas familias mayores se prefiere el usted. En buena parte de Latinoamérica, empezar con usted es lo más prudente, y en países como Colombia o México puede durar años. En Argentina y Uruguay, el vos llega rápido.

Si dudas, empieza con usted y deja que te digan «Trátame de tú, por favor». Pasar de usted a tú queda bien; pasar de tú a usted porque te corrigen, bastante peor.

Temas que funcionan

TemaPregunta de ejemploPor qué funciona
La comida«Esto está buenísimo. ¿Es receta de familia?»Halaga y abre una historia
La casa o el barrio«¿Cuánto tiempo lleváis viviendo aquí?»Fácil de contestar, lleva a recuerdos
Sus aficiones«Lucía me ha dicho que hace usted pan. ¿Desde cuándo?»Les deja hablar de algo que eligen
Tu pareja de pequeña«¿Cómo era Andrés de niño?»A casi todos los padres les encanta
Su trabajo o su jubilación«¿Y qué tal la jubilación? ¿Se echa de menos el trabajo?»Muestra interés real
Su ciudad o su pueblo«¿Usted es de aquí o de fuera?»Suele dar para un buen rato
Viajes«¿Cuál es el sitio al que más os ha gustado volver?»Positivo y con historias

La regla de oro: pregunta, escucha y cuenta algo tuyo relacionado. Si el padre cuenta que es del Real Betis desde siempre y tú no sabes nada de fútbol, no finjas: «Yo de fútbol no sé nada, pero ¿cómo se vive ser del Betis?» funciona mejor que inventarte una opinión.

Las preguntas que te van a hacer

Prepárate para estas, porque casi seguro saldrán. Respuestas cortas, sinceras y con algo de calor:

  • «¿Y tú a qué te dedicas?» Una frase de qué haces y una de qué te gusta de ello. No es una entrevista de trabajo.
  • «¿Y cómo os conocisteis?» Ponte de acuerdo antes con tu pareja en la versión. Que sea breve.
  • «¿De dónde es tu familia?» Cuenta algo concreto: de qué pueblo o ciudad, a qué se dedican, cuántos hermanos tienes.
  • «¿Y qué planes tenéis?» Si se refieren a boda, casa o hijos y no lo habéis hablado: «Estamos muy bien así, de momento vamos viendo», con una sonrisa, y devuelve otra pregunta.

Para practicar respuestas que suenen naturales sin ser escuetas, las técnicas de cómo mantener una conversación sirven igual en una sobremesa.

Qué evitar en la primera visita

EvitaPor quéQué hacer en su lugar
Política y religiónPuede salir mal aunque estéis de acuerdoSi lo sacan ellos, escucha y no debatas
Dinero, sueldos, hipotecasIncómodo y parece que juzgasHabla de planes, no de cifras
Quejas de tu pareja, aunque sea en bromaPueden tomarlo a malCuenta algo bueno de él o ella
ExparejasNadie quiere oírloSi preguntan, una frase y cambia de tema
Beber de másEs lo que más se recuerdaUna copa, y al ritmo de la mesa
El móvil en la mesaParece que te aburresSilencio y en el bolsillo
Planes de boda o hijos (sacarlos tú)Presiona a tu pareja y a ellosDéjalo para cuando lo habléis en pareja

En la mesa y al irte

  • Ofrece ayuda a poner o quitar la mesa. Si te dicen que no, insiste una vez y luego hazles caso.
  • Alaba algo concreto de la comida: «El arroz tiene un punto de socarrat perfecto» queda mejor que «Todo muy rico».
  • Quédate a la sobremesa si es costumbre en esa casa. En España y en buena parte de Latinoamérica, irse justo después del postre puede parecer prisa.
  • Al despedirte, da las gracias otra vez y menciona algo de la conversación: «Gracias por todo, Carmen. Y me apunto lo de la receta del pan, la próxima vez la probamos».

Si te pones nervioso

Es normal: quieres caer bien a gente que importa a tu pareja. Ensaya en voz alta tus respuestas a «¿A qué te dedicas?» y «¿Cómo os conocisteis?» para que te salgan en 20 segundos sin trabarte. En la app Speaking Coach puedes describir la situación (la primera comida con los padres de tu pareja, en su casa) y el compañero de IA hace de suegro o suegra y te repregunta según lo que digas. El ejercicio de conversación te sirve para practicar respuestas cortas en voz alta.

Preguntas frecuentes

¿Qué le pregunto a los padres de mi pareja?

Por su casa, su comida, sus aficiones, su ciudad y cómo era tu pareja de pequeña. Preguntas que les dejen contar historias, no datos.

¿Qué llevo la primera vez que voy a su casa?

Un postre, flores o un vino suelen funcionar, pero pregunta antes a tu pareja: en algunas familias el alcohol no encaja y en otras hay un postre favorito.

¿Los trato de tú o de usted?

Pregunta a tu pareja. Si dudas, empieza de usted y pasa al tú cuando te lo pidan, sobre todo en Latinoamérica.

¿Qué hago si me preguntan por planes de boda o hijos?

Contesta con calma y sin dar detalles («De momento estamos muy bien así») y devuelve una pregunta sobre ellos. Hablad antes en pareja de cómo responder.

¿Y si no les caigo bien?

Una primera comida no decide nada. Sé amable, interésate por ellos y dale tiempo: la confianza se gana en varias visitas.